Mensaje del Director Ejecutivo

Me siento muy orgulloso de compartir con ustedes el Reporte Anual de 2017 de La Unión, en el que presentamos información actual sobre nuestros proyectos más recientes, y documentamos nuestro impacto en todo el mundo.

Con los miembros que tiene en 147 países, y el personal y consultores que dirigen las operaciones en 63 países, La Unión se afana para aliviar al mundo de las enfermedades pulmonares más debilitantes, desde los efectos mortales de la tuberculosis (TB), una enfermedad curable que mata a 1,7 millones de personas cada año, hasta combatir los peores excesos de la industria tabacalera. Por cada uno de los hechos destacados en el presente informe, hay cientos de otras actividades que ayudan a las personas más vulnerables a vivir mejor.

La Unión nos acerca a obtener los compromisos que lograrán librar al mundo de la tuberculosis, que el mundo pueda prevenir las enfermedades no transmisibles. Nada menos.

Pero lo que más me impresiona es ver cómo la energía y la entrega de los nuestros, que suelen trabajar en zonas inhóspitas e incluso peligrosas, se combinan con los adelantos científicos para alcanzar una meta muy clara: mejorar la salud pública allí donde más se necesita.

En estas páginas verán ejemplos de innovaciones para el tratamiento de la tuberculosis, y de investigaciones cruciales que hacen posible que los trabajadores sanitarios cambien la vida de sus comunidades.

Este año también hemos estado comprometidos con la investigación, al publicar los resultados preliminares de la primera fase del estudio clínico STREAM. Hemos intensificado nuestra actividad de incidencia, organizando una Cumbre “India sin TB” que atrajo el apoyo de los políticos, la prensa y personalidades de la India para estimular la erradicación de la tuberculosis en el continente en 2025.

Ayudamos a países como Indonesia a aplicar leyes relativas a la prohibición de fumar y a prohibir la publicidad del tabaco, enfrentándonos a la incesante agresividad de las tabacaleras, siempre en busca de nuevos mercados. Y también trabajamos con nuestros socios en el Foro de Sociedades Internacionales de Enfermedades Respiratorias (FIRS) para declarar el primer Día Mundial del Pulmón.

Este amplio abanico de actividades constituye la base que necesitamos para influir en los políticos del más alto nivel, como los que participaron en la primera reunión de Alto Nivel de la ONU sobre tuberculosis, o la tercera reunión de Alto Nivel de la ONU sobre las enfermedades no transmisibles.

Si de verdad queremos impulsar un cambio, los líderes mundiales deben asumir compromisos concretos para que se invierta más en prevención y tratamiento. Necesitamos garantías de que se proporcionarán nuevas herramientas y recursos para enfrentar esos retos. No promesas o vanas palabras, sino compromisos concretos, con plazos y rendición de cuentas.

Al repasar lo que hemos hecho en 2017, me queda claro que La Unión, gracias al esfuerzo de todos nuestros miembros, nuestro personal y nuestros colaboradores, ha desempeñado un papel primordial para que podamos obtener los compromisos que lograrán librar al mundo de la tuberculosis, que el mundo pueda prevenir las enfermedades no transmisibles. Nada menos.

JOSÉ LUIS CASTRO
DIRECTOR EJECUTIVO